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Que Hollywood está atascado y carente de ideas es obvio y patente. Anda a la caza de películas y los buenos guionistas escasean. Para intentar (con pésimos resultados) algo, se busca la receta de tomar un éxito comercial del pasado y convertirlo hoy en un remake jugoso o en la línea argumental de una secuela taquillera. Pues bien, Dirty Dancing 2: Havana Nights ni siquiera lo logra. Hace 17 años Dirty Dancing se convirtió en una de las cintas más taquilleras de los años 80. La pareja Grey - Swayze funcionó, la banda sonora fue un éxito y la cinta explotaba bien sus (pocas) virtudes. En un intento de revivir eso, Guy Ferland (autor de por ejemplo el piloto de la (buena) serie: Ed el tío zumbado de Stuckeyville) repite la fórmula, y por momentos calca algunas escenas, pero como decía antes, sin chispa, sin gloria, pero con pena, y bochornoso. Precisamente los aciertos de la primera, son clamorosos fallos en la segunda. Una de las parejas más frías y con menos química de los últimos tiempos. Una banda sonora que pasa TOTALMENTE desapercibida, sin un temazo que recordar. Unos números de baile paupérrimos, unos decorados de risa y carente de una escena memorable. Por si fuera poco, no sólo fallan estos aciertos de su hermana mayor, sino que los añadidos son sonrojantes y penosos. Empezamos por ubicar la trama en la Cuba del noviembre de 1958, días antes y después de la revolución de Castro. Esto supone un lastre y un error mayúsculo. No pinta ni con cola (bueno, la mayoría de las cosas en la pinícula no lo hacen), queda horrible el medio panfleto y encima es una excusa tan tonta para separar a los protagonistas y ponerles en un brete que da vergüenza ajena. Y por otro lado, el segundo y bochornoso añadido....La aparición del Swayze. Momento bucolicobochornoso donde los haya, el rescatar a un mayor Swayze, en el papel de profesor de baile que en dos segundos adivino que eres la nueva estrella de la danza y que te doy consejos que te harán una mujer, es, en mi humilde opinión, un error y un fracaso, amén de una excusa tremendamente mala para calzar al Swayze en la cinta (¿lo tendría por contrato desde el 87?). Además, rematarlo con la escena del concurso, donde se le ve en plan: ...ves ya te lo dije...” con los brazos cruzados...es de juzgado de guardia. Y es que mira que había formas de hacer el caméo del Swayze..e incluso de ambos, Grey y él (pareja alojada en el hotel, amigos de los padres, miembros del jurado del concurso..en fins..¡¡¡ trabajen guionistas !!!)..pero la elegida es sonrojante. Si es que los desatinos de la cinta son muchos y muy variados. Se supone que es una cinta de música, bailes y demás, pues bien, los números de baile son desorganizados, extremadamente parcos y sosos. Los lugares elegidos para el baile son desatinados, mal organizados, inexplicados y mal tomados...si se supone que los protagonistas lo hacen a escondidas y escapando de los padres de ella, ¿por qué no se desarrolla más las explicaciones de dichos lugares?. Los números de baile centrales son ...son..¡¡ inexistentes !!. La trama se centra (de mala manera) más en otras cuestiones que en los bailes. El guión desaprovecha el persona del novio yanki de la chicha, a todos los secundarios (incluidos los como no, padres bailarines de ella), etc.. Los actores nada de nada. La guapa Romola Garai quizá sea lo mejor de la pinícula junto su vestuario, ya que viste unos vestidos preciosos a lo largo de todo el metraje. Romola luce espléndida y se encarga de llevar cogido de la mano a un triste Diego Luna, buen actor en Y tu mama también , Dark City , y Soldados de Salamina , pero que aquí lanza unas tremendas lecciones de insensibilidad, parsimonia, frigidez y sosería ante la cámara. Y es que la Garai le supera como pareja de baile, como pareja sexual (no pega ni con cola la escena del polvo, y por favor, lo de la camiseta que luce Diego Luna es tremendamente horrible) y la química entre los dos brilla por su ausencia. En fins, un sin sentido y despropósito tan comercialmente descarado como descuidado, mal hecho y bochornoso que intenta resurgir éxitos del pasado, pero que naufraga totalmente y deja al respetable con un palmo de narices. Puntuación: Dirty Dancing 2
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